La Universidad Iberoamericana inauguró su Clínica de Comercio Internacional, un proyecto que buscará incorporar a más pequeñas y medianas empresas (pymes) mexicanas al comercio exterior mediante asesoría y vinculación con el sector privado, autoridades, academia y organizaciones de otros países.
Mariano Gomezperalta, coordinador de la clínica, explicó que el proyecto está integrado por estudiantes y profesores de la Ibero, con la participación de empresas, y pretende convertirse en un puente entre distintos actores involucrados en el comercio internacional.
Uno de sus principales objetivos será atender a empresas de menor tamaño que tradicionalmente han permanecido al margen del comercio exterior y ayudarlas a enfrentar los retos derivados de la apertura comercial.
“¿Cómo podemos apoyar a estas empresas para que naveguen con éxito los retos de la apertura comercial? Ese es nuestro enfoque”, señaló Gomezperalta.
Aunque la clínica comenzó a operar hace poco más de un mes, ya cuenta con seis empresas participantes, entre ellas una compañía de juegos de mesa, un fabricante de cuadernos, una empresa de reciclaje, una comercializadora de productos textiles y una cadena de rosticerías.
El coordinador de la clínica explicó que uno de los principales problemas es que, pese a la importancia de las pymes para la economía mexicana, su participación en las exportaciones continúa siendo reducida.
“El comercio internacional sigue siendo para las grandes empresas con grandes economías de escala”, afirmó.
Gomezperalta señaló que la apertura comercial coloca a las pequeñas y medianas empresas frente a competidores de mayor tamaño que cuentan con mayores capacidades para superar las barreras del comercio y absorber sus costos de transacción.
En este escenario, advirtió, las empresas pequeñas pueden convertirse en “daño colateral” de las concesiones comerciales, por lo que la clínica buscará acompañarlas y proporcionarles herramientas para desenvolverse en este entorno.
Comercio exterior con dimensión social
La clínica también buscará que los estudiantes combinen conocimientos de derecho y economía para trabajar directamente con las empresas y generar propuestas que puedan resultar útiles para las negociaciones comerciales.
Gomezperalta destacó que el proyecto pretende aprovechar tanto las capacidades técnicas de los estudiantes como la dimensión social con la que analizan los conflictos económicos y comerciales.
En su primera etapa participan 10 estudiantes de la Ibero, quienes tendrán contacto directo con empresas y otros actores relacionados con el comercio internacional.
Además del trabajo con pymes, la clínica desarrollará una segunda vertiente enfocada en las controversias entre inversionistas y Estados.
Para ello colaborará con el Center for the Advancement of the Rule of Law in the Americas (CAROLA) de la Universidad de Georgetown, con el objetivo de analizar las disputas de inversión en América Latina y desarrollar herramientas de monitoreo y prevención que permitan reducir el número de demandas que enfrentan los Estados.


