El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) debe mantenerse como un bloque trilateral, ya que la integración de las tres economías es clave para el futuro de la región, señaló en entrevista Shauna Hemingway, asesora senior para México y las Américas del Business Council of Canada.
“Siempre hemos visto este acuerdo como trilateral. Funciona muy bien, las tres economías están integradas y las tres economías funcionan mejor juntas”, subrayó.
La postura llega en un contexto donde, previo a la revisión del T-MEC, han surgido versiones sobre la posibilidad de dividir el acuerdo en esquemas bilaterales, particularmente ante tensiones comerciales con Estados Unidos. Sin embargo, Hemingway descartó que ese escenario gane terreno.
Aunque reconoció que existen conversaciones bilaterales constantes entre los países, enfatizó que el objetivo estratégico sigue siendo fortalecer el acuerdo trilateral, no sustituirlo.
“La prioridad número uno para la comunidad empresarial es tener un acuerdo trilateral, libre de aranceles y con claridad en su futuro”, explicó.
La defensa del esquema trilateral ocurre en un entorno marcado por presiones geopolíticas, cambios en políticas comerciales y la creciente competencia de otras regiones económicas.
De acuerdo con Hemingway, mantener la integración regional permitirá a América del Norte responder mejor a estos desafíos, especialmente en sectores estratégicos como manufactura, energía y cadenas de suministro.
“Tenemos que prepararnos como región. Lo que queremos es fortalecer nuestras relaciones dentro de América del Norte para ser más competitivos frente al resto del mundo”, señaló.
Incluso ante posibles ajustes en la política comercial estadounidense, como la imposición de aranceles, la visión empresarial apunta a preservar la estabilidad y previsibilidad del bloque.
“Podemos ajustarnos a cambios de política comercial, pero lo importante es no perder el enfoque en las fortalezas de la región”, añadió.
Canadá y México buscan fortalecer su relación
Uno de los puntos críticos identificados en la antesala de la revisión del T-MEC es la relación bilateral entre México y Canadá, considerada el “pilar menos desarrollado” dentro del tratado.
En respuesta, ambos países han intensificado su acercamiento político y empresarial, incluyendo visitas oficiales, misiones comerciales y participación en foros multilaterales como el G7.
“El objetivo es fortalecer ese tercer pilar para que América del Norte no sea más fragmentada, sino más integrada en el futuro”, indicó.
Hemingway destacó que existe un amplio potencial de crecimiento en sectores como agricultura, manufactura, tecnologías limpias e industrias creativas, así como en el intercambio de talento e innovación.
En paralelo, Canadá enfrenta presiones en sectores clave como acero, aluminio, cobre y madera, particularmente por su relación comercial con Estados Unidos, lo que los convierte en temas prioritarios en la revisión del tratado.
No obstante, también existen áreas de fortaleza estratégica, como el sector energético, donde Canadá es un proveedor clave de petróleo y gas natural para Estados Unidos, así como de insumos críticos como la potasa.
“Tenemos mucha fortaleza, pero necesitamos condiciones más favorables para estos sectores”, apuntó.
A cinco años de su entrada en vigor, el T-MEC ha permitido actualizar el marco comercial de la región frente a una nueva economía global, con avances en temas como medio ambiente, movilidad laboral y mecanismos de solución de controversias.
Además, ha impulsado el comercio entre México y Canadá, que se ha multiplicado 12 veces desde el antiguo TLCAN, aunque aún con un amplio margen de crecimiento.
Para la comunidad empresarial, el reto ahora es consolidar ese potencial y adaptar el tratado a sectores emergentes como el comercio digital y la transición energética.
“Tenemos algo muy especial entre nuestros países que tenemos que proteger y hacer crecer”, concluyó Hemingway



