La prohibición del fracturamiento hidráulico, conocido como fracking, mantiene enterrada una riqueza petrolera valuada en alrededor de 7 millones de millones de dólares, aseguró Alfredo Guzmán Baldizán, excomisionado de la extinta Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), quien defendió el desarrollo de los recursos no convencionales como una oportunidad para reactivar la producción nacional y detonar el crecimiento económico de diversas regiones del país.
Durante su participación en un foro sobre hidrocarburos, el exfuncionario sostuvo que México cuenta con una riqueza petrolera que incluso podría ser comparable con la de Venezuela, al señalar que las formaciones geológicas presentes en territorio nacional contienen importantes recursos de petróleo y gas que permanecen sin desarrollarse debido a la prohibición del fracking.
«Estamos hablando de una riqueza que mucha gente la quiere dejar en el subsuelo para siempre», afirmó Guzmán Baldizán al referirse al potencial económico de estos yacimientos.
El especialista argumentó que la experiencia de Estados Unidos demuestra el potencial de esta tecnología, al recordar que la producción petrolera de ese país pasó de alrededor de 5 millones de barriles diarios en 2010 a 13.3 millones de barriles diarios gracias al desarrollo de los yacimientos no convencionales mediante perforación horizontal y fracturamiento hidráulico.
Asimismo, consideró que el aprovechamiento de estos recursos podría impulsar el desarrollo económico de regiones como el norte de Veracruz y el sur de Tamaulipas, donde, aseguró, millones de habitantes enfrentan condiciones de pobreza y falta de infraestructura.
Guzmán Baldizán afirmó que México dispone de los recursos, el conocimiento técnico y el acceso a empresas especializadas para desarrollar este tipo de proyectos, por lo que, a su juicio, el principal obstáculo es la política que impide el uso del fracking en el país.



