La Comisión Federal de Electricidad (CFE) presentó su plan 2025–2030 con un enfoque prioritario en fortalecer la proveeduría nacional en sus proyectos de generación, transmisión y distribución eléctrica, sin embargo, son estos dos últimos rubros los que existe mayor oportunidad de lograrlo, afirmó Juan Francisco Cuevas Villagómez, director de ingeniería y proyectos de infraestructura de la CFE.
Con una inversión total de 32 mil millones de dólares, la CFE busca incrementar significativamente el contenido nacional y consolidar a México como proveedor de equipos, servicios e ingeniería para la industria energética
Para lograr este objetivo, se establecieron tres metas por rubros, en primer lugar, se prevé que la transmisión eléctrica pase de 30 a entre 50-60 por ciento de contenido nacional.
“Históricamente, la transmisión es una de las áreas con más presencial nacional, ya sea mediante torres de acero, cables conductores, aisladores, herrajes, etc., así que, aunque nos trazamos un 50-60 por ciento para 2030, podríamos superar esta meta, pero todo dependerá de que la industria mexicana brinde la proveeduría de todos los insumos necesarios para ello”, dijo.
En un segundo lugar se encuentra la distribución, que actualmente cuenta con un 25 por ciento de proveeduría mexicana, pero se estima que puede crecer hasta 60 por ciento al cierre de la presente década.
“Es un área de gran potencial, como serían reactores y banco de capacitores, interruptores de potencia, cuchillas, tableros de control, etc.”, apuntó el especialista de CFE.
El rubro que no presentaría un avance tan significativo sería el de generación eléctrica, ya que actualmente el 25 por ciento de estos proyectos tienen contenido nacional, pero la meta para los próximos seis años es de alcanzar, tan solo, un 35 por ciento.
“En las centrales de generación no es factible un incremento similar del contenido nacional, ya que, los suministros de equipos principales son de fabricación extranjera y constituyen la mayor parte de la inversión de los proyectos”, puntualizó Cuevas Villagómez.
En un estudio de caso de un ciclo combinado de 500 MW, el 25 por ciento de contenido nacional se concentra en equipos como recuperadores de calor, transformadores o subestaciones, pero el 75 por ciento lo absorbe material extranjero.
Para lograr estos objetivos, la CFE reforzará el programa “Hecho en México”, que obliga a contratistas a incluir micro, pequeñas y medianas empresas en sus cadenas de suministro.
Además, se organizarán mesas de trabajo con tecnólogos, universidades y centros de investigación para transformar centrales en desuso en viveros de innovación y capacitación de talento local, asegurando transferencia tecnológica y generación de empleos especializados
Con estas acciones, la CFE busca no solo cubrir la demanda creciente de electricidad, sino también consolidar a México como un proveedor competitivo en el sector energético internacional y asegurar el desarrollo sostenible de comunidades y empresas locales.



